Este 2026 se celebra el centenario de Rafael Azcona, muy probablemente el guionista más importante de la historia de nuestro cine. Es cierto, y no pasa nada por decirlo, que, aparte de todas las colaboraciones con Berlanga, a uno le interesan especialmente sus primeros guiones (El pisito, Se vende un tranvía, El cochecito, Mafioso, La donna scimmia) pero le deja frío la profesionalidad de sus colaboraciones con Saura o, directamente, le sonrojan algunas de sus últimas colaboraciones con José Luis García Sánchez.
No somos aquí muy amigos de celebrar centenarios, aniversarios ni otro tipo de efemérides, así que sirva esta charla como homenaje a Azcona, por supuesto, pero también y principalmente al, para mí, mejor cineasta de nuestra historia (además de una persona que me resulta profundamente cercana y simpática), Luis García Berlanga.
Berlanga, «fanfarrón inverso», como le gustaba definirse, pesimista y bon vivant, provocador y burgués, anarquista y liberal, tiene el curioso honor de haber dado origen al adjetivo berlanguiano, admitido por la RAE y el más alto aún honor de habernos proporcionado decenas de horas de felicidad a lo largo de nuestra ya medianamente larga existencia.
En nueve películas y media, y casi treinta años de colaboración, director y guionista nos deleitaron con una serie de obras tremendamente divertidas, aparentemente anárquicas y cargadas de humor negro y humanidad. Son estas: Plácido (1961), La muerte y el leñador (1962), El verdugo (1963), La boutique (1967), Vivan los novios (1970), Tamaño natural (1974), La escopeta nacional (1978), Patrimonio nacional (1981), Nacional III (1982), La vaquilla (1985) y Moros y cristianos (1987).
En este programa de Vivir rodando, número 219 nada menos, Raúl Cornejo y un servidor nos centramos en analizar (bueno, no, en divagar) sobre esa saga (lo prefiero a trilogía) protagonizada por los marqueses de Leguineche y compuesta por La escopeta nacional, Patrimonio nacional y Nacional III y que casi casi tuvo una cuarta entrega, ¡Viva Rusia!, que, aunque no llegó a ser llevada a la pantalla, tenemos la suerte de poder leer el fantástico guion editado en 2022 por la muy azconiana editorial Pepitas de calabaza.














































































